Esencia

Entiendo que tu esencia se derrita;
Me he paseado por los foros
y las curvas en tus poros
cuanta vez por tu fervor que debilita.

Y cada vez que tu fervor me debilita
llama el Sueño,
por llorar mientras se rehabilita,
y dejo que repique y cuelgue
y que su urgencia sea infinita.

Los cánones del desteñido verbo
en mil palabras se forjaron siete luces
que amarraron cada una de mis setenta avestruces.
Y mientras fuera necesario,
me encerraron en mi armario
para amar al calendario – abuso diario.

Y tú, cada vez más fuerte y más inerte,
más ausente y exigente,
te acercabas a la Muerte
y su encendido cráneo verde fue borrando
cada mente exacerbando y hasta el centro
adentro adentro..
Entiendo que tu esencia se derrita.

Suerte pálida y segura

Ondularse desnudo en la ambigüedad.
La propiedad sólo es algo relativo.
Debes festejar en los barros de la vida.
Debes llorar en las amargas amplitudes con amor.
La vejez es suerte pálida y segura.
Los trastornos del camino no se cesan.
Caminarás el largo de tu sed madura.
Y cada término es un libro negativo.
Hay que librar las viejas de sus clósets negros.
Hay que sacar las ruedas de sus ataduras.
Hay que rodar hasta llegar al epicentro.
Y reencontrarse al paralelo perfecto.
Hay que sacar las muelas del despecho mudo.
Hay que adorar al niño como a la alegría.
Hay que rodear a cada cálida figura.