Esencia

Entiendo que tu esencia se derrita;
Me he paseado por los foros
y las curvas en tus poros
cuanta vez por tu fervor que debilita.

Y cada vez que tu fervor me debilita
llama el Sueño,
por llorar mientras se rehabilita,
y dejo que repique y cuelgue
y que su urgencia sea infinita.

Los cánones del desteñido verbo
en mil palabras se forjaron siete luces
que amarraron cada una de mis setenta avestruces.
Y mientras fuera necesario,
me encerraron en mi armario
para amar al calendario – abuso diario.

Y tú, cada vez más fuerte y más inerte,
más ausente y exigente,
te acercabas a la Muerte
y su encendido cráneo verde fue borrando
cada mente exacerbando y hasta el centro
adentro adentro..
Entiendo que tu esencia se derrita.

Hoy

Hoy
me masturbo con la ferviente esperanza
que las náuseas vitales algún día acabarán
No soy más bonita que la muerte
y sin embargo todos me dejaron por ella

Hoy
la cabeza que mira al cielo
está en el suelo junto a sus pies y su ombligo
pensando en los ahorros que habrá de invertir
para comprar el aire suficiente
complaciente a acompañarlo

___

La muerte se ha vuelto mi nueva adicción;
Es el sabor más neutro para mi paladar,
porque los colores que pasean por la llamada ___
hacen vomitar a mis ojos

No me queda con qué procesar
tus estímulos
Envidio aquellos que están perdidos;
No quiero estar encontrada,
no le consigo ___

Dime a qué le puedo dar un beso –
A qué, no a quién
porque tengo tiempo que no recuerdo
cómo se siente ser humano

 

___

Maldita sea

Recursos que se agotan y caras que sobran –
Envoltorios de miradas que rebotan
un pensamiento sin efigie, que besa el último orgasmo –
Libido que ahora se pronuncia
en forma de pregunta (¿cuál?)

Sabes qué, mis piernas no son piernas
y tú no importas
y nadie me interesa.
Quisiera tener el estómago suficiente
pero no es necesario

Aislemos el cáncer
e inyectémoslo en la glándula pituitaria del Sistema
para curarnos a nosotros de la infelicidad,
del vacío y del odio

A veces necesito que todos se lancen al río –
que todos se suiciden,
para ver cuáles son los pocos que se atreverían a vivir

Caníbales en Celo

Me vino la musa;
vino encima de mí;
vino a traerme
más vino y weed

Y me hizo escribir:

Yo tuve un violeta muy rojo y azul
Su forma de amar era en forma de cruz
Sus ojos eran piscinas
de genes con pene y vagina,
y una decidida, y gigante,
punzada de luz.

Caníbales en celo y desvelo
y mis senos cerebrales
viendo los molares de la muerte
y los deditos pellizcones de mi musa

Me tambaleo en el tiempo
como la risa en nuestros estómagos
que no se puede detener
y el sexo más a-ritmétrico
que jamás puedas tener.

La muerte en su modalidad romántica

Euforia cacofónica
que aminora la estancia de mis percepciones,
delucinaciones estáticas
que castran las deidades de moralidad cromática;
La muerte en su modalidad romántica
te susurra en el túnel abstracto que llaman vagina

Dejaré de usar jabón mental
e iniciaré el despido mítico de halones
para que se reconozcan los cabrones

Impávidamente, diré que acribillaron mis sentidos
carentes de objetivo
porque la justicia ya no justifica
y el amor ya no es amarre
para hablar o sonreír
o discernir o disentir

Hay aquí una desnudez
que no promete,
mas te cubre y te recuerda
las mentiras que deberás cargar sobre la espalda

Sado-feliz

Químico cínico,
¿por qué me ves así?
¿Por qué te apoderas de mí?
¿Por qué no me dejas dormir?

Fueron demasiados los días
en que te veía venir
con tu cara que nunca camina,
quisiste trotar por encima de mí

Y yo cedí
y me convertí
en sado-feliz
viendo al miedo convergir

La escena que no tiene fin
siempre desnuda mi sentir
costrado con mi devenir.
¿Te fuiste?

Pregúntamelo a mí
que no sabré lo que es fingir
La muerte sin deseo alguno,
súbita y sutil

“Visitor” – Hundred Waters