Amarillo Campo Gris

Se echó en el surco el abrazo
al infierno se lanzó el poema
anoréxico y rayado
con el hambre eterna de la vida
la saciedad de muerte por mi paz
en amarillos campos grises
vuelan suicidas felices

La acción que emprende inercia quieta
y vieja en sus fotografías
solaz, el coma a la incomprensión
besa el descanso
bajo la ruana escondida invisible