La Sombra

Mientras bebo la sombra
de veinte alboradas,
despierta mi sueño
y la mar masturbada
con cañas de luz que no sirven de nada.

Ahora Lorca me ahorca
y me siento acabada.
Al final del destino
y con miles de espadas,
descansa el dolor y vuelve renovada.

Siempre estoy cansada
y nunca hago nada.

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El Roto de Las Olas

Perderte fue la posibilidad que nunca tomé en cuenta.

Pero dime honestamente, ¿qué clase de artistas seríamos si no lloráramos así? ¿Si no muriéramos así? ¿Qué clases de dioses podríamos ser sin perdernos en los abismos y en la mierda?

Te amo y lo sabes aunque te odie, y sé que no fue directamente culpa nuestra ni de nadie. Pero maldita sea, ¡cómo duele!

Eres mi hermano y lo sabes aunque no lo seas. La mortalidad siempre estuvo a nuestro alcance, porque en realidad no somos dioses.

Cuando te vea sé que te abrazaré y lloraremos y reiremos como unos malditos (solos) y nadie lo entenderá. Y dentro de mi poder no dejaré que te pierdas más nunca a mi lado. Dentro de mi poder lucho por ti, porque sé que tú también lo haces por mí.

Que te digan que en parte es mi culpa y que soy una mierda y que nunca hice nada bueno. No es posible que te olvides de nuestra vida, de nuestro mundo interno, de nuestro mundo tan real, que sentimos con todos nuestros sentidos a través de los años. Lo que creamos no se puede morir así.

Si en algún momento se ve la realidad es cuando se lavan los ojos sin reservas. Y es una obra inmutable; lo es, lo es, lo es… Porque no hay nada más real que el roto de las olas, que la rotura de los planes de nuestro corto alcance físico. No dejaremos de ser jamás de nuestra especie.

Hay momentos en que sólo puedo decir MALDITA SEA, y que se jodan las putas monjas que me digan que no maldiga; porque no estoy maldiciendo un coño de madre si MALDITA SEA es lo único que siento. Es verdad; estoy logrando que no me consuma pero no puedo negar que está allí, ¡maldita sea!

Qué soledad ni que un coño de madre los malditos enamorados; hasta un perro llora si se acostumbra a dormir con otro. Nos entendíamos ya sin hablar, sin tocarnos, sin vernos. Yo conocí tus laberintos y tú los míos, y lamentablemente no pude prever este giro. Tú eras la fuerza y yo el orden. Pero sin ti mi orden se desordena y mi fuerza se confunde sin su igual. Mi fuerza ya no reconoce espejo.

Sí se puede, sabemos que se puede. Nos lo merecemos. Y este sacrificio pasará y demostraremos cuánto verdaderamente nos merecemos. Ahora podremos ser mejores que antes. Cada día nos hacemos más fuertes. Cada día se nos abre más la mente.

Le gritaré “¡Muérete!” a todo aquel que nunca se ha querido suicidar y sonreiré pensando en tus carcajadas.

La Corbata

Ya no es tanto cortarme,
sino despertar rebanada
Ya no es tanta tristeza,
sino abulia anoléxica

Él ya despertó
pero temo que he muerto en su coma,
y en la ausencia de ella,
y en los sedantes que lijaron mi mente

Ojalá y todos supieran que quiero bailar
pero me he roto las piernas;
me las comí en un sueño
sin darme cuenta

Oh, Cosmonauta Fáustico
y Espíritu Zanco,
te pido retirar la fermata
de esta soguita corbata

Pipiano

La puerta comenzó a chillar como un violín al oír el pipí cayendo en la poceta como un piano.

Ha sido un día de pies mojados, ojos rosados, gimnasia obligada
y acrobacias sin sentido.

Los ovarios me palpitan sigilosamente
Tengo tanto sueño que dormiré con arrechera

Me alegró el olor a marihuana a la salida del metro,
pero iba reventándome a la casa y me fui sin conocer su origen.

Placebo de cuero

La muerte orgásmica
te deja erecto el pensamiento
La luna ya
no siento.

Espero no morder
mientras te miento –
Espero no mentir
mientras te muerdo
el prepucio espiritual
en la raíz de tus cabellos
que cabalgan mis sentidos
cuando ya te has ido.

Con mi boca,
a ti te sello
para enviarte de expedito
a algún capricho eterno
(o foráneo recuerdo)
y el extremo
quemo
por tu semen cerebral,
en mi vagina neuronal.

Mujer,
qué sabe vencer
Un hombre que solo
se bebe el deber
con dinero sincero
– y manchas de piel.

Placebo de cuero
y embriones de miel,
que bajo el abdomen
te comen
la sien.
Ve.
Lame mi fuero
y seré tu papel.
Combina mi entrega
con tu amanecer.

joint

Duplex

Cuando el otro va en la otra dirección
es más difícil equivocarse.
Vivimos en un duplex de casas duplicadas
porque no queremos compartir.
Un duplex en un complex de casas complicadas.
Compramos hasta látex;
no hay un solo de nada.
Quisiste que me fuera; me fui por la mañana
No tengo dónde quedarme
y no quiero dormir violada.
Es igual si me quedo pero hace frío en la calle.
La piel que me abandona,
infiel de cada mañana.
Quisiera yo vivir en las miradas altas
y no temer la noche dentro de mi espalda
– pero no me gustan casas separadas.

Cuando el viento va en la otra dirección,
es más difícil irse
aún queriendo y con dolores,
los olores no se mueren
rápido como quisiera, y entretienen,
y envenenan, y enamoran
y enferman.
Lucho por el todo, lucho por la nada;
lucho sólo por tener dolor de espalda.