Entrepecho

Al apagarse los besos de hueso de muslo en el pollo,
el agua que corría entre las paredes
eructaba el vacío de la cena,
rociada entre rocío verde y amarillo.

Pero yo me quedé viendo
el culo clandestino de mi verdad mentira
en la mancha del sostén,
en la gaveta de mi ropita
en la casita del cráneo desborde.
Mi entrepecho, pista de aterrizaje;
mi ombligo, obligado destino
El dedo colchón me rebobina el corazón.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s